Ultrasonido

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Ultrasonido

Este actúa a nivel del tejido conjuntivo y adiposo. Su acción produce cambios térmicos, mecánicos y químicos en la zona de aplicación. Al aplicar las ondas de ultrasonido, se produce sobre la zona a tratar un incremento de la temperatura, este calor genera un aumento de la circulación sanguínea local. La acción mecánica se produce cuando las partículas oscilantes a muy alta frecuencia generan una liberación de las adherencias de fibrosis, la muy conocida piel de naranja.

La acción química es porque permite una mayor activación de las moléculas de oxígeno, generando un incremento de la oxidación de las grasas, produciendo una mayor liberación de energía, lo que implica un aumento considerable de la temperatura. Es altamente indicado para casos de celulitis y queloides circulatorios, facilita una mejor oxigenación de los tejidos, favorece la reducción de obesidad localizada y ayuda en la modelación corporal.

Además actúa produciendo un mayor drenaje circulatorio y una disminución de los edemas regionales.

El aumento de temperatura da lugar a un incremento del metabolismo celular y del consumo de energía que, a su vez, aumenta el consumo de grasas. Se aplica a través de un electrodo que se tiene que mover en toda la zona a tratar, siendo más útil en el tratamiento de pequeñas áreas.

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